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sábado, 19 de septiembre de 2009

LOS AZARES DEL NACIMIENTO (Tercera parte)



Imagen extraida de:

http://blogs.20minutos.es/enguerra/post/2007/02/09/favela-mare-narcos-12-anos-edad

por Hernan ZIN

LOS AZARES DEL NACIMIENTO

El caleidoscopio de las víctimas

En el año 2005, un asesinato conmovió la provincia de Mendoza por la forma, la situación y la saña. La mujer fue muerta a tiros y su pequeño hijo arrojado y abandonado vivo en una zanja que en Mendoza se llaman acequias. El objetivo de semejante acto era el robo del auto.
Este crimen fue cometido por chicos y jóvenes, todos con escuela primaria incompleta y alguno de ellos ya con ingreso en correccional.
Continuando con la idea de los azares del nacimiento y la ecología de la crianza, este ejemplo permite hacernos muchas preguntas con respecto a los actos contra las personas, el robo y la depredación, lo que el imaginario denomina “inseguridad”, y que realmente pasa a ser eso. Cualquier persona, habitante de barrio, joven, viejo, familia, pueden ser víctimas de esta realidad social que debe preocuparnos y generar un profunda reflexión de sus múltiples causas.
¿Que variables en la crianza y el entorno social generan el perfil de un sujeto casi niño o muy joven que actúa como un predador violento, que actúa en grupo, que muestra desinterés por todo lo que hace a la vida propia y ajena?

¿Un seno familiar conflictivo?
¿La pobreza?
¿El abandono?
¿El contagio social del consumo?
¿La pérdida de inhibición por sustancias?
¿La historia generacional?
¿El espacio comunitario?
¿Todo?
¿Algo de todo esto?

En un foro de estudio pensando con colegas, nuestra reflexión nos llevó a la siguiente coincidencia: el primer espacio que desorganiza la ecología requerida por un niño para su desarrollo es el seno familiar y la calidad de los vínculos que allí se generan.
Encadenando los lechos ecológicos y la cadena generacional, nos preguntamos cómo fue el espacio afectivo de sus padres y los vínculos que estos generaron con su entorno y su comunidad y el de los abuelos y así desde la historia de los discursos y actos concientes e inconcientes transferidos de generación en generación.
Bateson (biólogo devenido en antropólogo y psicólogo), creó el concepto holístico "la pauta que conecta",( el vínculo estructural e ideal que rige tanto las formas naturales como las espirituales), concepto que se origina en la ecología. Describe sistemas familiares y sus relaciones comunicacionales.
Teniendo en cuenta la teoría de los sistemas podemos pensar que es a partir de los dobles discursos, doble moral materna y paterna, el maltrato psicológico, el abandono afectivo, las exigencias extremas y la oferta social inalcanzable lo que promueve la locura de la sociopatía.
Estos espacios aquí descriptos incluyen familias de todas las clases sociales.
Si a las variables antes dichas le agregamos pobreza, marginalidad y hacinamiento a los pequeños sólo les resta aprender a sobrevivir como puedan, sin desarrollar capacidades inhibitorias necesarias para el desarrollo del pensamiento reflexivo.
Las capacidades inhibitorias tienen un desarrollo evolutivo cerebral-psicológico que requiere un proceso a lo largo de la infancia y parte de la adolescencia, de permanentes estímulos de buena calidad educativa familiar y social. La parte cerebral que permite el desarrollo psicológico tiene que ver con la corteza y en especial el córtex prefrontal.
Las neuronas tienen una capacidad increíblemente plástica y una funcionalidad única de generar conexiones (como si fueran millones y millones de computadoritas que se conectan creando capacidad intelectual en especial memoria). Esta corteza, además del estímulo educativo de calidad rico en simbolización del lenguaje y afectos, requiere de algo obvio: alimento nutritivo desde el nacimiento.
La corteza pre-frontal es la zona del cerebro que supervisa la conducta, la que organiza las emociones, la que nos dice “ahora no espérate un momento” “Esto que haces tiene consecuencias”. Es la organizadora de la personalidad. Manda la señal de impulso-inhibición. Mientras más estímulo simbólico-educativo, más efectivo en relación a salud mental es su desarrollo.

En la crónica que aquí cito, que tiene mucha actualidad aunque fue publicada en 2005 por el periodista Marcelo Arce del diario UNO de Mendoza, se destaca en especial una variable, la educativa, que tiene que ver con la inserción social. Es interesante la conclusión de la estadística.
“Es analfabeto el 94% de los menores que están presos
Lo detectó un estudio del ex COSE. El 80% cayó por robo agravado y casi todos dejaron la escuela un año antes de ser detenidos....”
La realidad que queda fuera del escenario es el por qué abandonan sus posibilidades sociales.... Yo opino que el nido afectivo familiar es una variable muy determinante, atravesada por lo social pero inaccesible en sus vínculos íntimos...

Mis conclusiones hasta aquí

Pensando todas las variables lo importante es disparar reflexiones sobre temas tan hablados desde espacios interesados para entender sinceramente la problemática de la llamada “inseguridad” o sólo entender este fenómeno cómo “algo natural” que hay que erradicar a fuerza de represión.
Los escenarios ecológicos del nacimiento humano se dan como un hecho fáctico en cualquier geografía y organización política del mundo.
El infinito azar de nacer, criarse y vivir es inherente a la vida.
En esto que muestro, este nacer, criarse y vivir están azarosamente relacionados como un sistema que teje de modo invisible víctimas y victimarios.
El caleidoscopio de esta pavorosa realidad muestra imágenes de víctimas según giren los cristales.
Lo que no deja de ser un hecho terrible dentro de la singularidad puntual del suceso, es que los predadores son protagonistas jóvenes, que se incluyen en una estadística que muestra un perfil de marginalidad y pobreza.